
El virus sincicial respiratorio (VSR) es un virus respiratorio común que suele causar síntomas leves similares a los de un resfrío. Infecta tanto a niños como adultos mayores. Es un virus ARN que pertenece a la familia Pneumoviridae y presenta dos subtipos: el A, que provoca las infecciones más graves que pueden requerir internación, y el B, infecciones de menor gravedad. Su circulación varía según la temporada.
En los niños menores de 1 año es responsable de 45% al 90% de los episodios de bronquiolitis; del 15 al 35% de los casos de neumonía; del 6 al 8% del crup, y también es causa de apnea y otitis media. En los adultos mayores tiene una incidencia anual similar a la de la influenza A y causa infecciones en el 3% al 7% de las personas mayores de 65 años y en el 4% al 10% de los adultos de alto riesgo. Los adultos sanos con VRS presentan síntomas respiratorios superiores básicos, como tos, rinorrea y congestión, pero también lleva a hospitalizaciones y muertes en mayores de 60 años. Es responsable de 17 de cada 1000
muertes de residentes de hogares de ancianos. La transmisión del virus es a través de las secreciones respiratorias que las personas infectadas diseminan cuando tosen o estornudan y por contacto
directo.
Síntomas
En los niños de 1 año o menores las consultas por resfríos, que es la forma en que comienza la enfermedad, se incrementan al aumentar la circulación VSR en los meses de otoño/invierno. En los lactantes hasta los 6 meses la infección es la principal causa de bronquiolitis o neumonía. En los adultos comienza con congestión nasal, tos seca, dolor de garganta, fiebre leve y fatiga. En adultos mayores o personas con afecciones previas, puede derivar en infecciones graves (neumonía o bronquitis) y requerir
atención médica inmediata. También puede empeorar otras enfermedades como asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) e Insuficiencia cardíaca congestiva.
Prevención
En los menores de 6 meses la vacunación materna proporciona protección eficaz contra la bronquiolitis a través del pasaje transplacentario de anticuerpos. La vacuna debe aplicarse entre las semanas 32 y 36 de gestación junto con las otras vacunas recomendadas durante el embarazo. En adultos, la vacunación está recomendada especialmente en los adultos mayores de 60 años, y personas con una enfermedad cardiaca o pulmonar crónica, con sistemas inmunitarios debilitados, con algunas otras afecciones subyacentes, que viven en hogares de ancianos o establecimientos de cuidados a largo plazo. En Argentina, las vacunas disponibles para la prevención de enfermedad del tracto respiratorio inferior (ETRI) asociada al VSR en adultos de 60 años o más son: Una vacuna inactivada, recombinante no adyuvantada que es la misma que se aplica a embarazadas y una vacuna inactivada, recombinante y adyuvantada que es única dosis y se puede coadministrar con otras vacunas.
Las vacunas se aplican por vía intramuscular en el músculo deltoides (en la cara externa del brazo)
Medidas de higiene y cuidado diario
- Lavado frecuente con agua y jabón por al menos 20 segundos, especialmente antes de alzar o alimentar a un bebé. Esta medida también debe contemplarla el adulto para preparar o ingerir alimentos.
- Cubrirse la boca y nariz con un pañuelo descartable o con el pliegue interno del codo al toser o estornudar.
- Mantener a los lactantes alejados de espacios cerrados y concurridos durante la época de mayor circulación viral. Los adultos deben permanecer en el hogar si se encuentran enfermos.
- Evitar que personas con síntomas de resfrío (tos, estornudos, fiebre) tengan contacto directo con los niños más pequeños.
- Mantener los ambientes ventilados, incluso si se utilizan estufas, para renovar el aire.
- La lactancia materna fomenta el traspaso de defensas naturales al bebé.